SOMOS SERES SOCIALES

Somos seres sociales by Laura Marín

Somos seres sociales. Las buenas relaciones son beneficiosas para nuestra salud.

Los vínculos sociales son fundamentales para nuestra supervivencia. Nuestra capacidad de relacionarnos, de cooperar, de crear comunidades, redes… nos hace más fuertes, más capaces de evolucionar juntos.

 

Estamos diseñados para estar conectados. El sentirnos miembros de una “tribu” nos da seguridad, nos protege, nos hace sentir parte de un todo más grande. La oxitocina es la hormona que promueve este sentimiento de pertenencia fundamental en nuestra especie.

 

Nacemos con una capacidad innata para estar conectados y ésta continúa a lo largo de la vida. 

Nuestro primer vínculo sucede en el vientre materno. Los circuitos cerebrales de la madre sufren un cambio al responder a aspectos como el crecimiento de un feto en su seno, el nacimiento de su bebé, la lactancia, el tacto, el olor, el contacto piel con piel y en toda esta transformación la oxitocina juega, nuevamente, un papel importante; es lo que llamamos “amor maternal”. Es una unión tan fuerte que nos acompaña toda la vida.

Conforme vamos creciendo todo lo que somos y hacemos está diseñado para ir creando vínculos más cercanos e íntimos (pareja, familia, amigos, compañeros) y otros más amplios (grupos, comunidades, redes).

 

Conectamos no sólo a través del lenguaje hablado y escrito, sino también mediante el lenguaje corporal, la música, la expresión de nuestras emociones (risa, llanto, abrazos…).

 

Tanto al relacionarnos como al observar a los demás se activan un tipo de neuronas muy especiales conocidas como neuronas espejo que permiten “reflejar” las acciones, intenciones y emociones del otro en nuestro propio cerebro, desarrollando la empatía (capacidad de ponerse en el lugar del otro) y la imitación (fundamental para los procesos de aprendizaje).

 

En las relaciones siempre se producen conexiones, transmisiones de energía, es un continuo dar y recibir.

Es importante elegir bien de quién nos rodeamos. Para que funcionen las relaciones tienen que ser fáciles y sanas, junto a personas que nos aporten buenas vibraciones y nos hagan sentir bien. 

Y una vez más, es dentro de ti donde empieza todo. El trato que recibes de los demás es un reflejo de cómo te tratas a ti mismo. Por eso, el primer paso para dar a los demás es cuidarte, prestarte atención, escucharte, quererte, y sí, a veces hay que poner límites en las relaciones con los demás, eso también es un signo de amor propio.

 

Hoy en día continuamos inventando nuevas formas de comunicarnos y convivir en sociedad. Las redes sociales han invadido nuestras vidas y si hacemos buen uso de ellas podemos ver que aportan aspectos positivos: nos acercan a quienes están lejos, nos informamos a tiempo real, nos permiten hacer nuevos amigos…Sin embargo, no pueden suplantar los abrazos y el contacto físico que tanto necesitamos para generar esa confianza en nuestras relaciones gracias a la acción de la oxitocina. 

 

En la situación actual de pandemia que estamos viviendo podemos sentir esa falta de contacto y es normal que nos pueda afectar emocionalmente. Por eso es importante tratar de mantener nuestras relaciones, aunque sea a distancia, sentir el calor de las personas que nos quieren y que sabemos que están ahí. Esto nos ayuda a ser más fuertes y seguir adelante.

 

Comparto contigo algunas cosas que a mi me ayudan:

-Planear salidas con familiares y amigos preferiblemente al aire libre 

-Paseos, deporte 

-Seguir celebrando las fechas especiales

-No aislarme ante una situación difícil

-Llamar por teléfono o hacer video llamadas además de las redes sociales

-No dejar de conversar, compartir y de reír juntos

-Dar gracias a diario por haber podido compartir estos momentos

 

Y cuando todo esto pase, que pasará, podremos abrazarnos y valorar esos abrazos como nunca lo hemos hecho, porque es nuestra esencia, estamos hechos de amor.

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