DORMIR ES VITAL

Dormir es vital by Laura Marín

Dormir se trata de una necesidad vital, pero en el mundo en el que vivimos no le prestamos suficiente atención. 

 

El sueño es universal, todos los animales duermen, también nuestras células tienen ciclos de actividad y de descanso. Podríamos decir que dormimos para poder estar despiertos durante el día y que necesitamos dormir precisamente por eso, por nuestra actividad diaria. Todo es un equilibrio.

 

¿Cuánto tiempo necesitamos dormir para conseguir ese equilibrio? Las horas necesarias de sueño son aquellas que nos permiten estar bien durante el día, sin sentir somnolencia hasta la noche siguiente. Esto va a depender fundamentalmente de la edad y de aspectos más personales de cada uno. Por norma general podemos decir que entre 7 y 8 horas sería lo óptimo para un adulto. Los niños necesitan más. El cerebro crece, madura y aprende mientras sueña.

 

Cada noche cuando dormimos pasamos por dos tipos de sueño (“no REM” y “REM”, por sus siglas en inglés «Rapid Eye Movement»). El primero, sueño “no REM”, tiene una función fundamentalmente reparadora y regeneradora y el segundo, “REM”, se relaciona con los sueños y la consolidación y recuerdo de lo que aprendemos durante el día. Estos sueños se suceden a lo largo de la noche en series de ciclos de 90 minutos. De manera que, en la primera mitad de la noche predomina el sueño “no REM” sobre el “REM” y en los últimos ciclos de la noche disminuye el sueño “no REM” y va aumentando el tiempo que pasamos en el sueño “REM”, por eso es más fácil recordar los sueños justo antes de levantarnos. Es importante que pasemos por todas las fases y por todos los ciclos del sueño para poder aprovechar todos sus beneficios que, como veremos a continuación, son muy numerosos. 

 

Cuando dormimos regeneramos la salud de nuestro cerebro y de todo nuestro cuerpo. Con el sueño se limpia gran parte de los residuos que se han ido depositando en nuestras células durante el día como consecuencia de su actividad, por eso tiene una función restauradora. Además, el sueño regula nuestro sistema inmune, las secreciones hormonales, el metabolismo (destacando el control de la glucosa) y el buen funcionamiento de nuestro intestino.

 

El sueño es fundamental para el cerebro, es el órgano que más acusa su privación. Tiene un papel fundamental en la memoria y en el aprendizaje. Durante el sueño se recuerda y a la vez se olvida: los recuerdos más reforzados se consolidarán y aquellos que no hayan tenido un gran impacto se borrarán. 

 

En el cerebro, conectado directamente con los ojos, se encuentra nuestro reloj maestro (el núcleo supraquiasmático). Éste controla y dirige todos los ciclos diarios de actividad y descanso de nuestro cuerpo. Lo más increíble es que lo hace independientemente del sol, pero la información que recibe de la luz ambiental, a través de los ojos, ayuda a “ponerlo en hora” y que los ciclos diarios sean de 24 horas. 

 

En definitiva, cuando dormimos bien al día siguiente nos sentimos más felices, nos encontramos con más energía, más concentración, podemos tomar decisiones más acertadas, aprendemos mejor las cosas nuevas, nos volvemos más creativos, incluso ¡nos encontramos más atractivos y jóvenes!

Son tantos los beneficios que tiene el sueño que dormir alarga la vida

Me imagino que después de conocer todos estos beneficios te estarás preguntando qué puedes hacer para mejorar tu sueño y el de tu familia.

Aquí te dejo algunos consejos para que puedas ir creando un buen hábito de sueño:

– Cena pronto, disminuye la actividad unas horas antes de acostarte y trata de relajarte

-Por la noche necesitamos oscuridad ya que es lo que indica a nuestro cuerpo que es la hora de dormir. Si por el contrario tenemos mucha luz por la noche (algo, por cierto, muy reciente en la historia de la humanidad), estamos dando una información falsa a nuestro reloj maestro, le estamos engañando, diciéndole que es de día. Por ello, mientras duermes, el cuarto es mejor que esté oscuro.

-Procura no utilizar dispositivos electrónicos al menos una hora antes de acostarte (mejor 90 minutos). Tu “smartphone” y tu “tablet” emiten una luz como la del sol de la mañana y por tanto le estás enviando a tu cerebro la señal de que no es hora de dormir

-Si lees mejor que sea con luz amortiguada

-La temperatura también es un factor que influye en el sueño. Si tomas un baño caliente antes de ir a la cama y mantienes el cuarto fresco dormirás mejor. 

 

Espero que te haya servido de ayuda y te deseo ¡BUENAS NOCHES Y FELICES SUEÑOS!

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